Las comidas en las que el niño no quiere comer, se convierte en una batalla entre adultos y él mismo. Estas situaciones no son de agrado para nadie y para evitarlo, aquí van 10 consejos muy útiles:
1. Comed en un ambiente agradable; asegúrate de que los niños están cómodamente sentados, dales cubiertos y utensilios diseñados para ellos y ajusta su silla cuando sea necesario.2. Explicale a los niños pequeños qué conducta deben seguir y fomenta constantemente los buenos modales en la mesa.
3. Permite a los niños ayudar a preparar la comida, poner la mesa y limpiar. Ser parte del "equipo de la cocina" promueve actitudes favorables hacia la comida.
4. Sirve la comida en la mesa para que los niños puedan escoger el tamaño de su porción. Los niños se sentirán mejor si controlan las cantidades que comen.
5. Anima a tus hijos a probar toda la comida, pero no los obligues. Los niños pueden estar indispuestos o sentir una fuerte aversión por ciertos alimentos. Su aversión por un alimento puede aumentar si los obliga a comerlo.
6. Deja que los niños reconozcan cuándo tienen hambre. Está bien que coman muy poco en una comida.
7. No hagas comentarios sobre cuánto o cómo come un niño. Se debe mantener un ambiente relajado a la hora de la comida. Dentro de lo razonable, no haga caso de conductas negativas ni actitudes de rechazo a la comida.
8. Nunca chantajees a los niños para que coman. "Premiar" a un niño que se termina su comida con un postre o más tiempo de juego le transmite un mensaje equivocado sobre la comida. Te pedirán constantemente una recompensa para comerse su ración.9. No apresures las comidas. Los niños de tres a cinco años deben poder sentarse a la mesa por 20 minutos. Para evitar las demoras, recoja los platos después de 20 a 30 minutos y comente "se terminó la hora de comer".
10. Siéntese con los niños y coma los mismos alimentos que ellos. La compañía positiva de los adultos a la hora de comer mejora los hábitos alimenticios de los niños.


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